Y es que nos guste o no, la saga de las 50 sombras de Grey es una de las obras de moda, que ya sea de manera positiva o negativa, mucha gente la comenta. La autora es una recién estrenada escritora británica cuyo seudónimo es E. L. James.

Y ahora con el reciente estreno de la película, que te parece si comentamos un poco los libros, ya para que si no los has leído formes una opinión o si ya los leíste valores si ir al cine a ver la película.

Primero tendríamos que aclarar, que esta saga no es apta para todo el público, está recomendada para mayores de edad, y con mucha razón, pues no ahorra detalles siendo demasiado explícita sobre los encuentros íntimos que sostienen los dos personajes principales. Por otro lado, la manera de escribir es en primera persona, haciendo un poco más participe al lector y adentrándonos a los pensamientos de la joven. Sin embargo, la escritora es algo nueva en esto de las novelas (ella misma aclara y se enorgullece que está, su primer obra haya tenido tanto éxito) por lo que tiende a hacer la lectura un poco confusa, llegando inclusive a cambiar el sentido de las cosas y sin que el lector sepa con certeza quien dijo o hizo que cosa. No obstante, no es una falla que altere el sentido de la historia (si es que acaso esto fuera sustancial), y a la cual sin duda, al correr de las paginas puedes omitir un poco, llegándote a acostumbrar.

Ahora hablemos de la trama, la cual es una clásica “Cenicienta”; en este caso, una joven universitaria de clase media, bonita, pero sin grandes méritos, que se encuentra a un guapo y millonario chico el cual se “enamora” perdidamente de ella. La clave de éxito aquí, es que la chica es una joven, virgen e incauta mujer con nula experiencia en el sexo y el “caballero” es con hombre millonario guapísimo, con tendencias masoquistas y fuertes fascinaciones por someter sexualmente a las mujeres (sólo las que cumplen un perfil similar a las de un personaje trascendental que dejo en él “cincuenta sombras”, bueno no tan trascendental) y detallar los encuentros pasionales minuciosamente.

50-sombras-de-grey

El lado positivo de los libros, sería que la escritora narra las cosas sin tapujos, así como las va pensando sin importarle lo que dirá la sociedad. Es un libro que hace fuertes y detalladas referencias a situaciones que aún en la actualidad no son tan comunes que se platiquen abiertamente. Lo que desde mi punto de vista abrirá la literatura, en no tan futuros tiempos, a hablar de situaciones que en general sólo comentamos secretamente.

Lo malo es la manera en que estos argumentos son manejados. Pues, el “Señor Grey” puede hacer lo que se le antoje porque puede. Con este juicio somete a la joven y a cuantas personas quiere, a hacer lo que a él le plazca. En cuanto a los encuentros que sostiene con su sumisa, no es que en realidad le cumpla sus deseos, más bien él hace lo que quiera con ella, estando ella o no de acuerdo. Pero ese mismo estado de sometimiento es lo que le da placer. No se si sea tan “sano” eso en sociedades como la nuestra, en la cual la opinión de las grandes masas crean conciencias en las personas, fomentar esa clase de debilidad y degradación de genero.

En fin, a mi parecer, un libro que alejado de contar una historia que te intrigue y enganche para descubrir un desenlace, es solo un texto enfocado a contar las preferencias y manías que se pueden tener en el sexo, el poder que se puede generar gracias a él y el nivel de represión que una mujer puede aguantar por miedo y por un “buen” encuentro sexual. Y entonces surge mi pregunta ¿todas esas personas que comentan afirmativamente de los libros estarían dispuestas a dejar de lado sus valores ideales y a dejarse humillar, simplemente por encuentros sexuales así? Sinceramente no sé si valga la pena.

 

Comentarios