[…] la palabra “desaparecido” es una sola,

pero encierra cuatro conceptos: el secuestro de ciudadanas

y ciudadanos inermes, su tortura, su asesinato y la desaparición

de sus restos en el fuego, en el mar o en suelo ignoto.

Juan Gelman

Secuestro

como el odio de Dios,

como si ante nosotros

el poeta llorara en cada

tumbo y cada niño sin ojos,

se nos atravesara inerme.

Tortura

como el odio de alguien,

como si ante nosotros

la madre se arrojara en cada vía

y un jovencito lloviendo voz,

olvidara el ojo arrebatado.

Asesinato

como el odio del Odio,

como si ante nosotros

el hermano se hiciera vacío

en cada esquina y un estudiante doloroso,

se nos colgara de una palabra fulana.

Desaparición

como el odio del Olvido,

como si ante nosotros

la conciencia se devorara

en cada manso monitor y un rostro pequeñito,

olvidara una cicatriz cualquiera en su fosamar.

Laura Itzel Domart

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