Por Luis Darío García Cruz

Los Heraldos Negros

El internet se ha convertido en una herramienta casi indispensable para la vida diaria de las personas. El acceso a diversos medios de información, así como a diferentes contenidos multimedia y la capacidad de compartir múltiples archivos, tales como documentos, imágenes, y sin fin de contenido es posible sin grandes obstáculos. Del mismo modo, cada día es más frecuente que se puedan realizar, de manera mucho más accesible, compras a través de diversos portales. Sin embargo, el internet oculta una cara siniestra que es por pocos conocida. Más allá de las páginas que a simple vista ofrecen contenido pornográfico e incluso pornografía infantil, se oculta toda una red de prostitución que está escondida en la Deep Web, o la Web Profunda.

Pero, ¿qué es la Deep Web? La internet profunda son contenidos de páginas no accesibles en la web superficial, es decir, no están indexados[1] por los buscadores “comunes”, tales como Google, Bing y etcétera. En realidad, se necesitan buscadores especializados y un navegador seguro, es decir, que oculte la dirección IP desde la cual se navega, para poder acceder al contenido oculto.

Según estimaciones, la internet profunda es 500 veces mayor que la internet superficial, alcanzando un tamaño, en el año 2000, de 7500 terabytes de datos, es decir, existe mucho más contenido en la Deep Web, que el que tiene acceso público, que en el mismo año ocupaba 167 terabytes. Las páginas de ésta, en la mayoría de los casos, están protegidas por contraseña, están construidas en formatos no indexables, sin embargo, el 95% de la información de ésta es de carácter público, es decir sin suscripciones ni tarifas.[2]

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Gráfica representativa donde se explica el internet público y la Deep Web.

Pero, ¿qué es lo que se encuentra en la Deep Web? Para empezar, como ya mencioné antes, se necesita tener un browser, es decir, un navegador especializado, que es una herramienta para poder acceder a las páginas sin la necesidad de un proxy[3]. Así pues, existen bibliotecas como la Hidden Wiki, que ofrece enlaces, direcciones de diversos dominios que, dicho sea de paso, cambian constantemente.

De acuerdo con Matías S. Zavia, un blogero que se internó en el laberinto oculto de la Deep Web, movido por el morbo ocasionado por un episodio de la serie House of Cards[4], en el índice de Hidden Wiki se pueden encontrar servicios financieros como lavado de bitcoins, cuentas de PayPal robadas, tarjetas de crédito clonadas, falsificación de billetes, etc. Dentro de lo que él denomina “servicios comerciales” se encuentra desde explotación sexual hasta armas y municiones, documentación falsa y un amplio mercado de drogas.

Se pueden encontrar fácilmente blogs, foros y tablones de imágenes donde se vinculan los servicios de compraventa, así como hacking e intercambio de imágenes de toda clase. Del mismo modo, es frecuente el servicios de correo y mensajería, el activismo político donde es común el intercambio de archivos censurados, hacktivismo. Incluso el mismo bloguero encontró una página para organizar “magnicidios financiados en masa”. “La anarquía es la ideología predominante en la deep web, como no podía ser de otra forma.”[5]

Pero no todo lo que encontró puede, o debe, ser considerado como negativo. Dada la principal característica de la Deep Web es no estar indexada, se puede decir, de acuerdo a los estándares de los navegadores y buscadores superficiales, se encuentran miles de bibliotecas virtuales que llegan a pesar cientos de gigas y contienen miles de ebooks en distintos formatos, distribuidos, tanto libres de Copyright y de forma ilegal. Es decir, muchos de ellos están libres de copyright y otros se distribuyen ilegalmente en descarga directa.

Lo más interesante, y por lo que nuestro bloguero se internó a explorar la Deep Web, fue para ver si en realidad, así como en House of Cards, se podían contratar hackers para trabajos ilegales, y resultó que sí, “es así de fácil encontrar hackers a sueldo en la deep web. La propia Hidden Wiki enlazaba a varios servicios y foros de hacking, sólo tenía que hacer click en alguno”.[6] Así, me llamó la atención “Rent-A-Hacker”, un informático europeo que decía tener veinte años de experiencia en ingeniería social y hackeos ilegales. Ofrecía ataques DDoS, exploits de día-cero, troyanos “altamente personalizados” y phishing; pero ni rastro de pincharle el teléfono al vicepresidente –como ocurre en el episodio de House Of Cards al que hace referencia el bloguero-.”[7]

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Del mismo modo, encontró diversos profesionales del hackeo que, incluso ofrecían sus servicios para la ciber-extorsión. Sin embargo, no todo es un paseo por los mercados negros de quienes ofrecen sus servicios, el mismo bloguero nos advierte de la posibilidad de que estos profesionales sean en realidad estafadores. Del mismo modo, dado que la Deep Web es un mundo anárquico, existen quienes se dedican a cazar a los que realizan actividades ilegales de todo tipo: el FBI, quienes montan honeypont, es decir, páginas falsas, trampas para detener a todo tipo de fauna underground.

El mercado de la droga también se hace presente en la Deep Web, y existen tiendas en línea, las Amazon del imperio de la droga, donde es tan fácil registrarse y comprar como elegir un nickname y una password.

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Con unos solos clicks puedes comprar lo que sea.

Lo que es alarmante en este mundo subterráneo es la trata de personas, mucha gente que entra allí entra exclusivamente a buscar contenido que difícilmente encontraría en la superficie, como pornografía infantil:

Antes de empezar este artículo, abrí un hilo en 4chan preguntando si alguien conocía enlaces interesantes en Tor, por si me hubiera perdido algo. “No quiero drogas ni pornografía infantil”, aclaré. “Sólo busco webs que sean diferentes”. La única respuesta fue:

—¿Para qué querrías entonces entrar en la deep web?

Así, hay demasiadas webs de intercambio de pornografía infantil en la deep web, las que hay que saber cómo buscar ya que la Hidden Wiki no enlaza este contenido en su portada, además de que, por precaución para no ser cerradas por el FBI, cambian constantemente de dominio.

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El gemelo bastardo de google.

Como hemos podido constatar al seguir el relato del aventurero bloguero, la Deep Web, más que un lugar en el que hay que tener cuidado para entrar, es un punto de encuentro entre personas que, sin ninguna ética moral, se dedican a “compartir” contenidos que van, desde lo más gore, es decir, videos e imágenes mostrando lo más grotesco de la humanidad, hasta pornografía infantil. Está lleno de hackers mercenarios que ofrecen sus servicios para lo que el cliente pida, asesinos a sueldo y, no sé si sea lo más alarmante, venta de personas.

El caso es que los contenidos más grotescos de la Deep Web subsisten gracias a diversos miembros de la comunidad, de acuerdo con otro bloguero, quien se dedicó a recopilar los peores casos de la Deep Web que saltaron a la luz pública, existen quienes se dedican al tráfico de muñecas humanas sexuales. Sí, muñecas humanas sexuales.

Al escribir estas líneas no sé cómo expresarme sobre esto, hablar de muñecas es hablar de objetos inanimados, sin voluntad, y los humanos somos seres pensantes, con voluntad, sentimientos, conciencia y un largo etcétera que nos hacen humanos. Hablar de muñecas sexuales humanas es, no lo sé… El caso es que suelen ser niñas de 8 a 10 años, compradas a familias miserables en países donde la pobreza extrema afecta a la mayoría de la población.

A través de Dolls Makers[8], se adquieren a los niños y niñas para ser llevados a centros clandestinos de cirugía donde son transformadas en muñecas vivientes que no muestran resistencia a las perversiones sexuales de sus dueños. Parte de la metamorfosis consiste en la amputación de sus extremidades, brazos y piernas, para ser reemplazados con implantes de silicona. Son eliminadas sus cuerdas vocales y sus dientes son sustituidos por imitaciones de goma. Este monstruoso procedimiento tarda de dos a tres semanas y se inicia después de que la “muñeca” fue comisionada. El precio que el dueño debe pagar oscila entre $ 40.000 a $ 700.000 dólares, dependiendo de las exigencias.

La muñeca es entregada con una especie de manual de instrucciones, donde, entre otras cosas, se advierte la forma de alimentar y llevar a cabo otras necesidades humanas básicas. Los infantes dependen del dueño para todo desde allí. La estimación de vida de los menores es de, aproximadamente, un año después del comienzo de los procedimientos quirúrgicos.[9]

Este caso se ha hecho famoso, según apunta el bloguero, gracias a que diversos miembros anónimos de 4chan[10] publicaron enlaces, direcciones y la forma de entrar en contacto con este mercado. Sin embargo, ninguna agencia de gobierno ha podido localizar a los “fabricantes” de estas “muñecas” debido a la seguridad con que se manejan, ya que, por lo general, son gente que, si bien no son hackers, sí saben cómo ocultar sus huellas de navegación, así mismo usan servidores diversos, lo que hace casi imposible su localización.

Lo que se sabe, según nuestro bloguero, es que son decenas las empresas que se dedican a solventar este mercado. Es tan fácil desaparecer, cuando alguien está cercano a encontrar a estos monstruos de la red, como limpiar todos sus rastros virtuales, por ello, este tipo de actividades sigue y seguirá mientras haya consumidores.

De acuerdo con el usuario de YouTube, anotherheidern, los blogs, y foros en la Deep Web en que se tratan los temas de la trata de personas son algo inconsistentes, sin embargo, escarbando mucho más, hasta llegar a niveles más profundos, se encontrarán las páginas donde, hasta suben las fotos de las personas a vender, en su mayoría mujeres que son secuestradas, infantes que son comprados en países con extrema pobreza. De acuerdo al mismo vídeo, “el precio de las chicas varía, tal vez por el grado de belleza y las medidas de su cuerpo.”[11]

Si bien, la trata de personas no es un tema nuevo en una sociedad como la nuestra, el uso del internet como un medio para alcanzar muchos más lugares de venta, así como crear mayor seguridad en las operaciones de compra-venta, han hecho que la práctica del secuestro y la posterior venta de personas sea aún más sencilla de lo que ya era.

El hecho de que la Deep Web sea un lugar anárquico, sin aparente vigilancia ni moderación y que quienes aprovechan este espacio sea gente con conocimiento informático avanzado como para ser capaces de navegar sin dejar rastro, así como el uso de codificaciones y avanzados métodos de seguridad hacen que las investigaciones para dar con las organizaciones que se dedican a este tipo de actividades sea muy difícil, casi imposible. Estos individuos, por lo general, cambian sus dominios, sus páginas, es decir, no se quedan estáticos en una dirección, sino que, como parte de las medidas de seguridad que adoptan, se mueven para dificultar su hallazgo.

Pero lo más perturbador es que de entre los depredadores en este valle sin ley, existen los mirones sin ética ni escrúpulos, que pasan horas y días buscando por sitios donde el contenido llene sus morbos, es decir, buscan filmaciones de violaciones, asesinatos, decapitaciones, y de géneros que, incluso es difícil creer que existan. Personas que se autocomplacen mirando el sufrimiento de los demás, verdaderos monstruos que se vuelven cómplices de asesinatos, violaciones y demás perversiones sociales.

Sin duda en torno a la Deep Web existen numerosos mitos, como que entre a más profundidad –y, por ende a mayor seguridad–, más contenidos censurados aparecerán, como filtraciones de documentos de gobiernos, documentos de grupos insurgentes y terroristas. Incluso se dice que nadie conoce lo que hay en el último nivel. Hasta pareciera que la Deep Web está inspirada en el Infierno de Dante.

Lo cierto es que la Deep Web existe y sus contenidos se nutren de las perversiones de muchas personas. Si bien, una de las ventajas de la Deep Web es que, en teoría, no tiene censura (incluso Wikileaks se encuentra almacenado en la Deep Web), y esto permite subir un sinfín de artículos y de documentos para mantener el libre acceso a la información, el otro lado de la moneda es, precisamente, que la nula o poca vigilancia allí presente permite la proliferación de este tipo de actos ilegales, en los que la vida de las personas y su libertad están en juego.

[1] El término indexado se refiere precisamente al proceso de recolectar y almacenar páginas web para que puedan estar disponibles en los buscadores.

[2] “¿Qué es la Deep Web?”; en: http://www.deepweb.es/que-es-la-deep-web/, consultado el 20 de marzo de 2015

[3] Un servidor Proxy es un sistema que sirve de intermediario en las peticiones que hacen los usuarios, es decir, sirve para “procesar” las búsquedas en la Web.

[4] Matías S. Zavala, “Una semana en la Deep Web. Esto es lo que me he encontrado”; en: Xataka. Apasionados por la tecnología; disponible en: http://www.xataka.com/analisis/una-semana-en-la-deep-web-esto-es-lo-que-me-he-encontrado; consultado el 20 de marzo de 2015.

[5] Ibídem.

[6] Ibídem.

[7] Ibídem.

[8] Un servicio financiero en línea.

[9] Seeba24, “8 peores casos de Deep Web descubiertos en la Web”; en: Taringa.com; disponible en: http://www.taringa.net/posts/paranormal/16226788/8-Peores-casos-de-Deepweb-descubiertos-en-la-Web.html; consultado el 20 de marzo de 2015.

[10] Es uno de los principales foros en la Deep Web.

[11] Anotherheidern, “Deep Web, trata de blanca y tráfico de personas”; Vídeo en la plataforma YouTube, publicado el 1 de mayo de 2014. Consultado el 20 de marzo de 2015.

 

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