¿Qué mujer así sin más puede tirar a la calle el pene castrado de su marido? Lorena Bobbitt lo hizo.

“Él va a cambiar, él es diferente, cuando lo conocí no era como ahora… Él va a cambiar porque mis sueños, mis ilusiones, necesitan que cambie.”

Yo soy Lorena Bobbitt es una obra de teatro documental dirigida por Oswaldo Estrada Rondón, basada en el caso de Lorena y John Bobbitt.

La noche del 23 de junio de 1993, una mujer llamada Lorena Gallo hizo realidad la pesadilla de cualquier hombre. Se levantó en medio de la noche, se dirigió a la cocina, tomó un cuchillo de carnicero y castró a su marido. Un marino de los Estados Unidos, que esa noche como otras tantas durante cuatro años, dormía tranquilo después de darle una golpiza a Lorena, violarla y penetrarla con una botella reiteradas veces.

¡Sólo una mujer sin principios ni valores podría hacer algo así!

En los 90s Lorena Bobbitt y su esposo fueron la sensación del mundo, los medios de comunicación hicieron posible que el caso se conociera en todas partes y cualquiera pudiera opinar al respecto. Lorena Bobbitt recibió cartas de mujeres que la honraban y la respaldaban, pero también de mujeres que la despreciaban por haberle cortado el pene a su marido. Los valores como el amor, el respeto y la fidelidad se tambaleaban en la sociedad. Los medios de comunicación tuvieron que cambiar su lenguaje, por primera vez la palabra “pene” estaba presente en programas de televisión y radio. Pero… ¿Qué tuvo que pasar Lorena Bobbitt para llegar a cometer este acto?

Lo que seguramente aún viven millones de mujeres: humillaciones, golpes, maltratos y violaciones sexuales por parte de su pareja. Un hombre que, según la sociedad, debe proteger a la mujer, apoyarla, amarla y respetarla, pero que si hace todo lo contrario no importa, no pasa nada. La sociedad le ha dado al hombre el papel de protector pero también de transgresor de la mujer. Ambos papeles validados por igual.

Ver que él se comporta muy amable, respetuoso y amoroso con sus amigos y con su familia, y tú lo miras, como si fuera otro, pero tú eres quien lo conoce de verdad, tú conoces todas sus caras, tú sabes quién es ese hombre; ellos no saben nada. Te miran como si fueran la pareja perfecta, como si él te amara y te hiciera feliz. ¡Él es un monstruo! ¡Un hipócrita! -quisieras gritarles- él me engaña con otras mujeres, él me humilla, me grita y ofende cuando estamos solos; él no me ama. Él me golpea. Él me viola. Pero debes callar, su familia no lo entenderá. Así como muchos no entendían porque Lorena había castrado a su marido.

Yo soy Lorena Bobbitt es una obra de teatro documental que nos hace reflexionar sobre el tema de violencia de género. Se presenta todos los jueves a las 20:30 hrs. En el Centro Cultural de la Diversidad Sexual. Tiene un costo de 200.00 pesos y vale tremendamente la pena.

¡Te invitamos a verla!

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