Una cartera parisina necesita viajar a Marrakech para llevarse de allí a su hija adoptiva, muy enferma. Pero, cuando Providence Dupois está a punto de partir, un volcán islandés despierta y paraliza el tráfico aéreo europeo. Desesperada por reencontrarse con la niña, la joven madre entiende que tan solo le queda una opción: echar a volar.Un joven enamoradizo ayudará a Providence a emprender este viaje tan extraordinario, a lo largo del que conocerá a personajes tan variopintos como un chino que habla como un pirata y unos monjes tibetanos que escuchan a Julio Iglesias. Y es que el amor de una madre es tan fuerte como para despegar hacia las nubes.

Comentario

Cuando se trata de novelas que nos han hecho estremecer por su contenido y estructura, una a tener en cuenta, es justamente esta, en donde su autor, no le ha faltado ni el sentido del humor ni tampoco, los deseos de hacernos ver, cuan frágil se vuelve la vida, sobre todo, cuando nos enfrentamos a los imponderables de la misma.

Cierto esLA NIÑA QUE SE TRAGO UNA NUBE TAN GRANDE COMO LA TORRE EIFFEL1 que la narración comienza de una forma bastante descabellada, uno de los personajes se presenta en una peluquería y hace del peluquero, un amigo, al que comienza a narrarle una historia que acabará con el punto final de la novela. Los peluqueros tienen esa magia la cual, permite al cliente, despojarse de toda inhibición.

Providence y Zahera serán las protagonistas indiscutibles de esta rocambolesca historia, en como decía al principio nos enseñará entre otras muchas cosas, lo débil que se vuelve ese hilo entre la vida y la muerte.

Providence es una cartera que decide adoptar a Zahera, una niña que a pesar de su corta edad, padece de una grave enfermedad que Romain Puértolas, su autor, se encarga de describir a modo de fábula e incluso, poética, aunque ciertamente, ninguna enfermedad sea ni fábula ni poesía.

En tanto, va jugando con nuestra inocencia, nos pinta paisajes y acciones absolutamente descabelladas, como por ejemplo: ropa confeccionada a partir de queso; volar sin alas; mandatarios otorgando medallas y un largo y variado etcétera. ¿Qué madre no sería capaz de volar, vestirse con lo que hiciera falta, solo por estar al lado de sus hijos?, he aquí la cuestión.

Según avanzamos en la lectura, más nos encandilará el carácter de Zahera, sus sueños y su forma de ver la vida y vivirla, a pesar de su enfermedad. Nuevamente el autor, juega con lector, fabulando una escena en la que niña, va apagándose lentamente.

Y así, con los sentimientos muy a flor de piel, nos veremos enfrentados a un final digno de cine, en que los aplausos son el regalo para quienes se han deleitado con la lectura del libro pues, nada es lo que parece y lo que parece, tampoco es.

ROMAIN PUÉRTOLAS

Algunos datos sobre el autor: Romain Puértolas, de origen franco-español, nació en 1975 en Montpellier. Transportado por los caprichos del destino a España e Inglaterra, ha sido DJ, profesor de idiomas, traductor-intérprete, auxiliar y coordinador de vuelo en el aeropuerto de El Prat de Barcelona, empleado de Aena en Madrid y limpiador de tragaperras en Brighton. De regreso a Francia, trabajó durante cuatro años como inspector de policía en un servicio especializado en el desmantelamiento de redes de inmigración ilegal. Adicto a la escritura compulsiva sobre posits, Puértolas debutó en el mundo literario con El increíble viaje del faquir que se quedó atrapado en un armario de Ikea (Grijalbo, 2014). Antes de su exitoso lanzamiento en Francia, la novela ya había conquistado a más de cuarenta editoriales extranjeras convirtiéndose en un fenómeno editorial mundial conocido como “faquirmanía”. En la actualidad, Puértolas reside en Málaga y se dedica en exclusiva a la escritura. La niña que se tragó una nube tan grande como la torre Eiffel es su nueva novela, una historia igual de desenfadada y llena de humor que la anterior, aunque más emotiva todavía, que ya se ha convertido en un éxito de crítica y ventas en su país de origen.

 

Mi nombre es María Loreto Navarro, pero todos me llaman Lore o Loreto, es más fácil de recordar y también de decir. Mi pasión por la literatura es como si fuera uno más de mis genes, la necesito para seguir viviendo y ser feliz. He vivido relacionado con los libros desde que tengo uso de razón y estoy aquí para hablar, deshuesar y contar desde un buen argumento hasta quizá, alguno que no sea tan bueno, este es el inicio, pero prometo traer muchas novedades más, gracias por permitirme estar aquí.

Comentarios