*Nota para el lector: este texto no busca ningún tipo de armonía, más bien son una serie de sucesos que pasaron en un pueblo llamado Akara, todo lo narrado es caótico y sin sentido –y debe ser tratado como tal-, sin embargo existen una serie de conexiones que pueden ayudarn a entender mejor los sucesos que enseguida se relatarán, si alguien encuentra las conexiones por favor deje un comentario, la idea es mandar una explicación a este poblado que aún a diez años de lo sucedido sigue consternado.

Nadie se imaginó que esa noche habrían de morir tres perros en la ciudad y todas las palomas, aquel día todo se veía tan normal, tan típico, aquel día en el departamento de policía se habían registrado cinco asaltos y un escándalo en una de las calles más apartadas del centro de la ciudad, nadie se hubiera imaginado aquello, que jodida situación, tres perros, en aquella ciudad en la que nada pasaba, tres perros que se habían tirado del precipicio porque sus dueños habían desaparecido de la faz de la tierra…
Aquella mañana Lubina se despertó con nauseas, era extraño porque no había cenado la noche anterior, tampoco podía estar embarazada puesto que era virgen, se sentó en la orilla de la cama y fue la primera en ver como las palomas caían del tejaban de la calle de la vecina, entornó los ojos y se volvió a dormir.

En el sueño de la última paloma que murió hubo una cosa extraña que no suele proyectarse en los sueños de las palomas, a saberse un gato amistoso, aquel animal jugaba con unos pichones y los lamia con su lengua áspera en una actitud claramente amistosa.

Lubina vomito pelo a la media hora de haberse dormido, pelo de gato.

palomasLos gatos devoraban a cada una de las palomas muertas, al final empezaron a maullar de manera melancólica, nadie sabía porque, pero aquel maullido conmovió a todos en la ciudad.

Así llego la noche anterior, nadie se imaginó que el tiempo estaba yendo en reversa y que las únicas creaturas en darse cuenta eran las palomas que tenían un mecanismo en contra de esta anomalía que sucedía cada determinado tiempo, justo cuando al universo le daba por reinventarse, solo las palomas murieron por esta extraña situación.

Aún no llegamos a la parte de los humanos, pero no es por falta de conocimiento de los hechos más bien es porque posponerlo es algo muy natural, algo tan atroz suele ser siempre pospuesto, sea quien sea que narre esta historia que de verdad paso…

Los tres dueños de perros en realidad fueron los que causaron todo, ellos le gritaron a las estrellas que eran muy viejas, ellos le dijeron a las palomas que muy pronto morirían por andarse cagando en todas partes, ellos fueron quienes sugirieron a los gatos comerse a las palomas, ellos fueron quienes no les avisaron a sus perros que irían donde el tiempo y el espacio se juntaban para decirle al universo que era monótono.

A aquellos tres despreciables seres se los comió la nada y hoy constituyen algunas de las peores apatías del mundo, así que cuando vean a las palomas morir y a los gatos escuchen maullar tengan cuidado por favor, aquellos tres seres aún a veces se hacen sentir en la tierra.

Nadie se imagina en realidad que Lubina es la única que los puede controlar a la hora de vomitar pelos de gato que son la única cosa a la que aquellos despreciables no-seres le tienen asco.

Todo volvió a la normalidad, solo hacía falta que más gente se besará en la calle…

No pretendamos, no pretendamos no pretender, no queramos ser, veamos y vamos a dejar que nos vean...

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